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Historias · Ecuador → Suiza · 4 min de lectura

Gabriela Fuertes, la abogada ecuatoriana que trabaja por los migrantes en Suiza.

Ella salió de Ecuador con una carrera, una formación y muchos sueños. Llegó a Suiza, tuvo que reconstruirse y terminó convirtiéndose en una voz para otros migrantes.

Gabriela Fuertes

A veces, empezar de nuevo en otro país también significa descubrir una versión de ti que no conocías.

Gabriela Fuertes es una abogada ecuatoriana que salió de Tulcán para estudiar y terminó construyendo una nueva vida en Suiza. Su historia comenzó mucho antes de imaginarse viviendo allí: después de graduarse de Derecho en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, obtuvo una beca para realizar una maestría en Relaciones Internacionales en Hungría.

Fue durante esa etapa en Europa cuando conoció a quien sería su esposo, un ciudadano suizo. Regresó a Ecuador, pero en 2018 tomó la decisión de mudarse a Suiza. Y entonces descubrió algo que muchas personas migrantes conocen bien: tener una profesión, estudios y experiencia no significa que empezar de nuevo sea fácil.

Ella misma ha descrito convertirse en migrante como “volver a nacer grandes y sin papás”. Llegar a un país nuevo significaba aprender nuevamente cómo desenvolverse, construir relaciones y encontrar su lugar.

Gabriela decidió no quedarse quieta. Volvió a estudiar y en 2019 comenzó una maestría en Derecho Internacional en la Universidad de St. Gallen. Al mismo tiempo, empezó a involucrarse como voluntaria en el Teléfono de la Esperanza de Suiza, una organización que acompaña principalmente a personas de habla hispana.

Lo que comenzó como voluntariado terminó convirtiéndose en una parte importante de su vida. Gabriela llegó a asumir responsabilidades de asesoría legal y se convirtió en la primera ecuatoriana y la presidenta más joven de la organización. También comenzó a ofrecer asesoría jurídica gratuita a migrantes hispanohablantes.

Quizás lo más especial de su historia es que hoy ayuda a personas que atraviesan situaciones que ella misma aprendió a enfrentar cuando llegó a Suiza. Su experiencia como migrante se convirtió también en una herramienta para acompañar a otros.

Gabriela demuestra que migrar no significa empezar desde cero. Todo lo que aprendiste antes de llegar sigue contigo, aunque tengas que descubrir nuevas formas de utilizarlo.

Ella salió de Ecuador con una carrera, una formación y muchos sueños. Llegó a Suiza, tuvo que reconstruirse y terminó convirtiéndose en una voz para otros migrantes.

Porque a veces no sabemos qué encontraremos al otro lado de la frontera. Pero sí podemos decidir qué hacer con las oportunidades que encontremos allí.